EL DECÁLOGO DE UN LÍDER…
El líder que tardó casi 50 años en alcanzar el oro
Julio Velasco es considerado como el mejor entrenador del mundo voleibol. En los JJOO de París consiguió por primera vez la medalla de oro con el equipo femenino de Italia. Un metal que se le había resistido en sus casi 50 años como entrenador. Un líder que ha guiado a equipos de voleibol, pero que también ha trabajado en el mundo del fútbol. Pero ¿cuál es el catálogo de este entrenador argentino para convertirse en un referente en el mundo del liderazgo y la gestión de equipos?
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Comunicación
“No confundir información con saber”. Si no eres capaz de saber transmitir una idea es que todavía no la has interiorizado en tu sistema. Y para poder persuadir, inspirar o motivar al equipo necesitas aprender a comunicar. Un líder necesita conectar con su equipo, que el mensaje que quiere transmitir llegue a la gente. Si no conecta con su equipo o sus empleados, el líder deja de serlo y comienzan la desafección e indiferencia del grupo
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Delegar
“El entrenador necesita matar al jugador que lleva dentro”. Un líder corre el riesgo de no saber delegar en un momento determinado. Si quieres que un equipo crezca, necesitas que sus miembros asuman responsabilidades y permitir que tomen sus propias decisiones.
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Sintetizar o conceptualizar el mensaje
“Necesitamos utilizar palabras clave para explicar una situación. No necesitamos hablar mucho, sino mostrar para que el otro entienda y le sea de utilidad”. El mensaje debe ser breve, claro y útil. Y el lenguaje que utiliza el líder debe ser sencillo, común y eficaz. Lo que importa es que el otro me entienda: “No importa lo que digas, sino lo que les llega”.
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Escuchar para ganar
“Si yo quiero ganar, necesito aprender a escuchar al equipo”. Nuestra forma tradicional de escuchar es pensando en lo que vamos a decir, en lo que sabemos o queremos enseñar. Pero esta forma de escuchar no aporta nada, porque ponemos en foco en nosotros, no en el otro. El líder necesita salir de su realidad para comprender a los otros y desde ahí encontrar la mejor solución para ambos.
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Ganar es una consecuencia del proceso
“La diversión está en probar a ganar. No en ganar siempre, porque hay veces que el contrario es mejor o tuvo más suerte”. No hay que tener miedo a los errores o las derrotas. Los errores/derrotas son el precio que se paga para tener derecho a mejorar.
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No confundir equipo con amistad
«Para ganar no hay que ser amigas o ir juntas a cenar. Hay que ayudarse en el campo y basta». Lo importante es que cada miembro del equipo sepa el rol que juega y ayudarse unos a otros para conseguir el objetivo común, con independencia de si somos amigos o no.
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La participación del equipo es clave
“El equipo debe saber para qué se hace algo”. Porque cuando conocen el propósito o el fin de lo que se hace, el equipo se compromete y busca la mejora para lograr el objetivo.
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El líder debe saber de lo que habla
“No sólo debe saber, sino también que lo que transmite sea útil, le sirva al equipo”. De poco sirve tener una personalidad fuerte. Si no sabes o no trasmites cosas útiles, no te van a dar la autoridad, ni vas a ganar su respeto y confianza.
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El líder no puede tener todo el poder
“El líder debe crear/permitir situaciones en las que sea el equipo quien resuelva”. El equipo crece cuando el líder permite que sus miembros se hagan cargo de lo que ocurre y tomen sus propias decisiones.
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El orden no atenta contra la creatividad
“Un líder que propone un entorno ordenado, tendrá más tiempo para crear nuevas soluciones a los problemas que aparezcan”. Lo mismo sucede con cada miembro del equipo. Necesita orden para tener tiempo para pensar y solucionar problemas de manera creativa.
Tres claves del “Método Velasco” para ser líder de un equipo
- Personas, la base del mejor equipo: Las personas están entre las primeras cosas que debe comprender quien ejerce el liderazgo. Una de las llaves del éxito del trabajo en equipo es la persona. Por eso, Julio Velasco pone tanto énfasis en comprender la singularidad de cada miembro de sus equipos: cada jugador es un individuo, y el entrenador (el líder) debe comprender antes que nada sus necesidades.
- Suspender los juicios destructivos: Es la base de cualquier proceso creativo. Cuando estamos creando (y el deporte es un proceso creativo) debemos criticar, pero nunca juzgar. El juicio bloquea la inspiración y cercena ideas. Hay que ejercer la crítica de manera constructiva y fortalecer al otro en sus mejores posibilidades.
- Ideas claras y concisas: Los jugadores son jóvenes, y los jóvenes precisan escuchar ideas claras, concisas y muy concretas. Velasco no cree en las grandes arengas y mensajes generales; prefiere utilizar pocas palabras, aunque precisas. Buen conocedor de la naturaleza emocional de los deportistas asegura que los jugadores -sobre todo los jóvenes- se pierden con la palabrería. «Ellos necesitan saber cómo se hacen las cosas».
“Dirigir un equipo es un equilibrio entre establecer normas y dejar mucha libertad. Para mí es muy importante convencer a los jugadores, pero a veces hay que imponer. Es siempre una cuestión de equilibrio.”
(Julio Velasco)
Para conocer más sobre Julio Velasco: https://www.youtube.com/watch?v=e25hrz3VRG4
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