El último concierto

El pasado sábado volví a acudir a un concierto del Boss. Desde el primer concierto que le vi en 1993 siempre me he hecho la misma reflexión.

“Cada vez que le he visto encima del escenario, he visto a un tipo disfrutando de su profesión, de lo que hace. Un tipo apasionado, motivado y comprometido con la música, con su banda y con un público que le idolatra.”

Siempre salía con la impresión que él disfrutaba más incluso que los sesenta mil seguidores o frikis que estábamos viéndole. Por su entusiasmo, su entrega, su alegría, su buen rollo, su cercanía con el público, su compañerismo…

Y esto hacía que me hiciera algunas preguntas, como: ¿qué sucedía dentro de este tipo?, ¿cuáles eran las fuerzas que le movían a seguir así, año tras año, concierto tras concierto?, ¿cuál era su motivación?

En Bruce Springsteen aparece eso que llamamos motivación intrínseca, y que emana del disfrute de una actividad en si misma. Podemos observar diferentes factores de motivación, que a lo largo de su vida, han ido teniendo diferente peso y que se han ido reflejando en sus discos, en sus canciones, en sus giras, etc.

Primer factor de motivación: el dominio o maestría

Descubre en la música y la guitarra su pasión con apenas ocho años, cuando ve en la televisión a Elvis Pressley. Y persigue su sueño hasta que lo consigue, como sucede en una de las canciones favoritas de Bruce Follow that dream de Elvis.

Para llegar a ser un “maestro”, es necesario el entrenamiento, las repeticiones continuas de lo que haces. Y tener una inquietud por descubrir más de aquello que amas. Entonces surge la creatividad.

“Su deseo de exploración y de creatividad le permiten llegar a dominar la guitarra, la música… Y a convertirse en música, logrando su primer gran éxito con Born to Run

Segundo factor de motivación: la autonomía

bruce born to runSu deseo de independencia, de libertad para hacer lo que le gustaba, con aquello que disfrutaba. Desde muy pequeño, él iba a su aire, era un llanero solitario. Vivía en un mundo paralelo, dónde iba creando su realidad.

Este deseo de libertad se refleja en todas sus creaciones musicales y en el trayecto realizado durante toda su carrera musical.

Thunder Road, es una de las canciones que mejor representa este factor de motivación. Un héroe solitario, que busca la gloria, a través de la música, los coches, el amor, escapando de la ciudad en la que vive.

Tercer factor de motivación: el logro

Su deseo de alcanzar objetivos y retos cada vez más ambiciosos, buscando hacer la canción o el disco perfecto. Cuidando al máximo cualquier detalle. Las grabaciones de sus discos se caracterizan por un trabajo intenso y metódico, llevando a la banda a la extenuación y al agotamiento físico y mental.

“En el disco The River , tuvo que elegir 20 canciones entre más de 80. Su objetivo era el de reflejar lo que pasaba exactamente en ese momento de su vida

Cuarto factor de motivación: la pertenencia al grupo

La historia de Bruce está asociada a su banda, la E Street Band. Y a la importancia que le da al espíritu de equipo, de colaboración y cooperación entre todos los miembros de su banda. Él siempre los identifica como una “gran hermandad”.

“La historia de Bruce no podría entenderse sin su asociación permanente las bandas de rock. En la canción Tenth Avenue Freeze Out refleja este sentido de pertenencia al grupo.

Quinto factor de motivación: el propósito

Y por último, pero no menos importante, está el factor de motivación del propósito, de buscar un por qué o un para qué. Sus ideas  políticas, le han llevado a apoyar a políticos demócratas como John Kerry o Barak Obama, buscando mejorar los derechos sociales de los más desfavorecidos.

“En Bruce, existe desde muy joven, una conciencia de buscar algo, un propósito. Por ejemplo en The Price You Pay se pregunta por el precio que hay que pagar por llegar a la tierra prometida.

bruce the boss motivaciónEn resumen, en Bruce Springsteen aparecen los principales factores de motivación intrínseca.

La cuestión es identificar qué factores son los que nos mueven para poder conectar con lo mejor de nosotros. Tan sólo necesitamos encontrar la chispa con la que encender el fuego, como dice Bruce en Dancing in the dark: «You can´t start a fire, without a spark«